Ligero de equipaje

A tortas con la vida...

18.5.05

el hombre feliz

Erase que se era una vez un hombre que era completamente feliz. Lo habia sido durante toda su vida. Ya de pequeño nació en una familia de clase media bien aposentada, culta, económicamente estable, sin abundancias pero con caprichos. Sus padres desde pequeño le dieron el cariño que necesitaba, lo estimularon para que desarrollara su creatividad (lo apuntaron a música de bien pequeñito, aprendió a tocar el piano y la guitarra, tomó clases de dibujo, de ceràmica y de inglés, jugó como delantero en el equipo de fútbol de su pueblo y fue un puntal para ganar 3 ligas infantiles seguidas). Sus padres supieron educarle bien, supo decir "no" ante las drogas, fué un alumno modelo sacando las mejores notas de su clase, ayudaba a sus padres en las tareas domésticas sin rechistar y todo lo que tenia se lo habian hecho ganar de un modo u otro: ayudar a la abuela con el jardin, hacer recados, etc.

Su adolescencia fue de lo más placentera. Fué detrás de una chica preciosa, inteligente y maravillosa y la consiguió, entró en la facultad que quería y en la carrera que siempre quiso hacer, compartió piso con su gran amigo del alma y con un estudiante noruego que vino becado a estudiar a Barcelona, tenia un buen coche, que pagaba con trabajos de fines de semana y con ayuda de los padres, gozaba de una salud de hierro y en general todo le iba bien.

Sin embargo cada vez disfrutaba menos de las cosas. Cada vez las valoraba menos, cada vez le encontraba a todo menos jugo y se fué desmotivando de las cosas en general. Seguia siendo feliz, no podia quejarse, pero habia algo que fallaba y no sabia que era. Por mucho que reflexionaba no entendia que era lo que le pasaba. Pero dia a dia, mes a mes, todo le parecia mas banal, mas insípido. Hasta que llegó el punto en que cualquier tonteria le molestaba. Las cosas mas pequeñas le irritaban, le ponian de mala leche. Si alguien se chocaba con su hombro por la calle eso le encendía por dentro. Si alguien tosia en el cine eso le erizaba el espinazo. El que alguien chillara en un restaurante le hacia cerrar los puños y rechinar los dientes.

Y lo curioso es que seguia sintiendose feliz, pero no del mismo modo. Era feliz, no podia quejarse, todo le iba bien. Acabo la carrera, encontro trbajo en un bufete de alto prestigio, fue subiendo escalones en la empresa y terminó por montarse su propio negocio, que fué aun mejor, si cabe, que el bufete del que provenía. Se casó con la mujer de su vida, aquella con quien siempre habia estado bien. Tuvieron dos hijos: un niño, Ernesto y una niña, Clara. Los dos eran maravillosos y llenavan de alegria los dias en su vida. Gozaban de la salud de su padre, estudiaban bien, eran bien atendidos y no habia de que preocuparse. Pero sin embargo él seguia sufriendo cada vez más el desasosiego indeterminado que le recorria por dentro. Y seguía sin poder explicar porqué. Pero cada vez las películas le parecian menos buenas, la música le parecia mas molesta, los libros le parecian mal estructurados, la gente le molestaba más. Todo muy gradual y muy propio y muy suyo, pero cada vez en mas quantía.

Sus hijos crecieron, su hijo siguió con el negocio, porque era lo que realmente queria hacer, su hija decidió viajar por el mundo en busca de sí misma y acabó instalandose en Nueva Zelanda, él siguió con su mujer. Tuvieron 5 nietos preciosos, tambien rebosantes de salud y alegria. Y como más se acercaba al fin de su vida menos cosas encontraba que le motivaran, que realmente le gustaran, seguia sin saber porque. Y seguia siendo feliz.

Justo antes de morir en su cama, en la cuál murió placidamente, de muerte natural, sin dolor ni enfermedad alguna, a los 92 años. Justo antes de morir entendió que era lo que le habia pasado toda su vida. Habia sido siempre feliz y nunca habia saboreado la tragedia mas que en lo ajeno. Nunca habia estado triste ni deprimido ni afligido. Nunca nada de lo que habia querido hacer se le habia privado ni ninguno de los planes que tuvo se le torcieron. Nunca se le murió un ser querido de forma trágica ni nadie enfermó gravemente a su alrededor. NUNCA habia sido infeliz. Y eso hizo que poco a poco la felicidad no tuviera sabor, no tuviera sentido para él. La felicidad se le hizo monótona, abusó de ella y dejó de ser aquello tan especial que nos hace perseguirla. No tenía con qué comparar la felicidad, con lo cual, en realidad entendió que lo que le pasaba era que realmente nunca habia sido feliz de verdad, porque jamás habia sido infeliz. Se dió cuenta de cuàn importante es la tristeza, el desasosiego, la pena en la vida de cualquier persona. Se dio cuenta de que eso es lo que nos da fuerzas para seguir adelante, lo que nos permita saborear las pequeñas cosas que nos brinda la vida. En definitiva se dió cuenta de que la felicidad sólo tiene razón de ser si es aderezada con algo de sufrimiento.

kake

6 comentaris:

  • A la/es 11:33 a. m. , Anonymous Anònim ha dit...

    Ole tio, ta muy currao.

    "Sin infelicidad no hay felicidad y viceversa. No pueden existir una sin la otra."

     
  • A la/es 1:15 p. m. , Anonymous Anònim ha dit...

    Molt bona keik ;)

     
  • A la/es 6:59 p. m. , Anonymous Anònim ha dit...

    hola!

    me ha gustado mucho ninio!
    a veces lo que más feliz nos hace es lo que más nos cuesta conseguir, por lo que más hemos tenido que luchar.

    no es más feliz el que más tiene! sino el que sabe ser feliz con lo que tiene!

    besinossss bichito,

    angie

     
  • A la/es 6:20 p. m. , Anonymous Anònim ha dit...

    Qué gran verdad. Es jodido que no podamos valorar lo que tenemos por el simple hecho de tenerlo.

     
  • A la/es 8:57 a. m. , Anonymous Anònim ha dit...

    Sol!Feliç em fas tu quan ets prop i lluny.Aqui i allà,en horizontal,vertical,diagonal,en espirals concèntriques.Molts petonets.M'agrada com i el que escrius.Muaks ben grans nedant per arribar-te aviat.

    Jo i mi Jo__________fLoWtEtA.

    PS:Què trist seria no adonar-me d'aquest instant de felicitat que m'invaeix!

     
  • A la/es 10:29 p. m. , Blogger Mac ha dit...

    mola tron
    Por eso hay gente ke cuando tiene lo ke de verdad le hace feliz, se dedica a echarlo abajo y a perderlo.
    y tambien los ke no saben lo ke kieren.
    Conozco alguno desos.
    Saludos

     

Publica un comentari a l'entrada

Subscriure's a Comentaris del missatge [Atom]

<< Inici